La única verdad absoluta y eterna es la muerte. Con un moribundo ser en mi mano ya no queda nada por hacer. Cumplió su ciclo, así como algún día nos tocará a nosotros. El reloj de cada vida no se detiene. Aprovechen el tiempo, que se cuenta en horas humanas y nadie sabe cuantas nos quedan.
(Iván Andüstar Manquenahuel, el primer y único pos-poeta)
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